Enfermedad de Parkinson: terapia con células madre y exosomas en Estambul, Turquía

Comprender la enfermedad de Parkinson y el papel de la terapia regenerativa para los pacientes
Perspectivas clínicas por el Prof. Dr. Serdar Kabataş, MD, PhD (C)
Una perspectiva personal de un neurocirujano
Neurología regenerativa con realismo, responsabilidad y esperanza
Soy el Prof. Dr. Serdar Kabataş, un neurocirujano que lleva más de veinte años tratando enfermedades del cerebro, y entre ellas, la enfermedad de Parkinson ha sido una de las afecciones que más me ha acompañado en los quirófanos, las consultas y las conversaciones familiares. El tiempo suficiente para comprender que el Parkinson no se define por un único síntoma, sino por la pérdida silenciosa y progresiva de movimiento, ritmo y control que poco a poco va transformando la vida cotidiana del paciente.
Me he sentado junto a pacientes cuyas manos temblaban mientras intentaban firmar documentos. Hombres que en su día construyeron toda una carrera profesional gracias a sus habilidades precisas y que ahora tienen dificultades para abrocharse los botones de la camisa. Mujeres que bailaban en su juventud y que ahora intentan mantener el equilibrio lentamente para evitar caerse.
Sus historias se te quedan grabadas. Y la pregunta más dolorosa, la que escucho casi todas las semanas, es siempre la misma:
«¿Hay algo más que podamos intentar?»
Durante años, mi respuesta se limitaba a la medicación, la estimulación cerebral profunda y la fisioterapia.
Estos tratamientos ayudan, a veces enormemente, pero no pueden detener la lenta pérdida de neuronas dopaminérgicas que caracteriza al Parkinson.
Sin embargo, en la última década, la medicina regenerativa —células madre y exosomas— nos ha proporcionado algo que no existía cuando comencé mi carrera:
Una oportunidad con base científica para proteger, reparar y ralentizar el deterioro neurológico.
No es un milagro.
Pero es un avance, en un campo en el que los pacientes llevan décadas esperando uno.
Tabla de contenidos
Lo que realmente significa la enfermedad de Parkinson para los pacientes y sus familias

El Parkinson no aparece de repente.
Se cuela en los momentos más insignificantes:
- Un ligero temblor al sostener una taza.
- Un paso más lento, casi imperceptible.
- Una voz que se vuelve más suave sin previo aviso.
- Una rigidez que hace que las mañanas sean más pesadas de lo que deberían ser.
Detrás de estos síntomas hay historias humanas:
- Un piloto jubilado que ya no podía firmar su nombre sin que las letras temblaran en la página.
- Una abuela que solía hornear todos los domingos ahora tarda el doble de tiempo en amasar la masa.
- Una profesora cuya expresión se volvió tan inexpresiva que sus alumnos pensaron que estaba triste.
El Parkinson se lleva las cosas con calma: el movimiento, el ritmo, el equilibrio, la expresión facial, la fluidez.
Las familias suelen decirme: «Parece un lento desvanecimiento, no una enfermedad repentina».
Esta carga emocional puede ser muy pesada.
Pero lo que muchas familias no ven, al menos no de inmediato, es la determinación que yo presencio cada día. Los pacientes luchan de una manera que inspira incluso a los médicos más experimentados.
Y por eso explorar la terapia regenerativa se convirtió en un paso natural para mí.
No porque crea en los milagros, sino porque he visto cómo incluso pequeñas mejoras pueden transformar la vida cotidiana de un paciente.
Las raíces neurológicas de la enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson se centra en un problema fundamental:
La pérdida progresiva de neuronas productoras de dopamina en la sustancia negra.
Cuando estas neuronas desaparecen, cada movimiento —caminar, escribir, tragar, incluso las expresiones faciales— se vuelve más difícil.
Pero la pérdida no se detiene ahí. También hay:
- inflamación crónica dentro del cerebro,
- estrés oxidativo que daña las neuronas supervivientes,
- disfunción mitocondrial,
- y una acumulación de alfa-sinucleína, la proteína que se agrupa en los cuerpos de Lewy.
Así que el verdadero reto no es solo la falta de dopamina.
Es todo el entorno neuroinflamatorio el que empuja al cerebro a un deterioro cada vez mayor.
Aquí es donde las células madre y los exosomas ofrecen una nueva perspectiva: no una cura, sino una respuesta multidimensional a una enfermedad multidimensional.
Síntomas y realidades cotidianas de la enfermedad de Parkinson
Los pacientes suelen describir el Parkinson como una «lenta disminución» de sus capacidades motrices.
Los síntomas comunes incluyen:
- Temblor en reposo
- Movimiento lento (bradicinesia)
- Rigidez muscular
- Dificultades de equilibrio
- Reducción del movimiento del brazo
- Habla suave o monótona
- Trastornos del sueño
- Expresión facial similar a una máscara
- Ansiedad o depresión
- Ralentización cognitiva en etapas posteriores
Lo que mucha gente no sabe es que estos síntomas fluctúan.
Un paciente puede caminar casi con normalidad por la mañana y tener dificultades más tarde durante el día.
Las familias suelen adaptar sus rutinas a estos periodos impredecibles de «actividad» e «inactividad».
Es esta complejidad, esta mezcla de retos físicos, emocionales y neurológicos, lo que hace que las terapias regenerativas sean especialmente interesantes.
Terapia con células madre para la enfermedad de Parkinson: evidencia y fundamentos

Las células madre ofrecen tres beneficios potenciales que los tratamientos actuales para el Parkinson no pueden proporcionar:
1. Neuroprotección
Las células madre mesenquimales derivadas del cordón umbilical (UC-MSC) liberan factores de crecimiento que ayudan a proteger las neuronas dopaminérgicas restantes.
2. Acción antiinflamatoria
La progresión del Parkinson se ve acelerada por la inflamación crónica del cerebro.
Las MSC calman este proceso inflamatorio, reduciendo el daño adicional.
3. Potencial de neurorregeneración
Aunque las MSC no se convierten en neuronas dentro del cerebro, estimulan a las propias células cerebrales para que reparen y refuercen las vías neuronales dañadas.
Un caso en el que todavía pienso a menudo fue el de un paciente de 58 años que había vivido con Parkinson durante casi una década.
Su mano izquierda temblaba tanto que evitaba escribir por completo.
Realizamos varias sesiones de terapia con UC-MSC, combinadas con exosomas y fisioterapia estructurada.
Tres meses después, vino a mi clínica, sacó un pequeño cuaderno de su bolso y me mostró su letra: temblorosa, sí, pero legible por primera vez en años.
«No es perfecto, profesor», dijo, «pero siento que mi mano vuelve a escucharme».
Estas pequeñas victorias son muy importantes. No porque lo resuelvan todo, sino porque devuelven un poco de independencia.
Y en el Parkinson, eso no tiene precio.
Estudios clínicos realizados en 2022 y 2023 han informado de mejoras en las puntuaciones motoras, la calidad del sueño y el control de los temblores tras las infusiones de MSC, todo ello con un sólido perfil de seguridad.
Estas observaciones clínicas se basan en décadas de investigación experimental. En concreto, los estudios basados en células madre en modelos animales validados de la enfermedad de Parkinson han demostrado efectos sobre la neuroinflamación, la supervivencia de las neuronas dopaminérgicas y las vías relacionadas con la enfermedad. Este conjunto de trabajos experimentales proporciona la base científica para los enfoques regenerativos actuales. https://sscdergisi.org/article/download/177/177/178
El papel de los exosomas en la neuroregeneración para la enfermedad de Parkinson
Los exosomas han cambiado el panorama de la neurología.
Son mensajeros microscópicos —pequeñas vesículas cargadas de microARN, lípidos y proteínas— y pueden:
- atravesar la barrera hematoencefálica
- reducir la neuroinflamación
- contrarrestar el estrés oxidativo
- apoyar las vías de la dopamina
- fomentar la supervivencia de las neuronas
- modular la reacción inmunitaria excesiva
- estabilizar la función mitocondrial
En el Parkinson, donde el daño se extiende por varias redes neuronales, los exosomas ofrecen algo único:
Precisión
- Llegan a lugares donde las células madre no pueden llegar.
- Actúan más rápido.
- Se pueden estandarizar de una forma que las células madre no pueden.
- Y complementan la terapia con células madre en lugar de sustituirla.
Los investigadores están explorando ahora los exosomas modificados genéticamente, capaces de transmitir señales moleculares específicas o silenciar vías perjudiciales como la agregación de alfa-sinucleína.
Todavía no hemos llegado a ese punto.
Pero cada año nos acercamos más.
El recorrido del paciente en la terapia con células madre y exosomas para la enfermedad de Parkinson
Cada tratamiento comienza con una evaluación minuciosa:
- examen neurológico detallado
- Resonancia magnética si es necesario.
- pruebas de movimiento funcional
- revisión del historial médico
- análisis de medicamentos
- evaluación de la calidad de vida
No empiezo nada hasta que comprendo plenamente al paciente, no solo desde el punto de vista científico, sino también en lo que respecta a sus dificultades cotidianas.
Obtención de células: ética, seguridad y calidad del laboratorio

Las células madre proceden de la gelatina de Wharton de cordones umbilicales donados de forma ética.
Los padres dan su consentimiento por escrito y el material se envía directamente a laboratorios estériles y altamente controlados.
Las células madre y los exosomas son
- probado,
- cultivado,
- examinado con un microscopio,
- analizado para detectar contaminación,
- y verificada su viabilidad.
Si se detecta la más mínima irregularidad, el lote se descarta.
Les digo a las familias exactamente lo mismo que le digo a mi propio equipo:
«No utilizaré ningún material en el que no confiaría para alguien de mi propia familia». Esa es la regla.
Cómo se realiza el tratamiento con células madre y exosomas
La mayoría de los pacientes con Parkinson reciben:
- infusiones intravenosas de MSC
- terapia intravenosa con exosomas
- En algunos casos, aplicación intranasal dirigida de exosomas (para acceder al bulbo olfativo).
- Fisioterapia y entrenamiento de la marcha.
- asesoramiento nutricional y sobre estilo de vida
Las familias suelen notar los primeros cambios: pasos más suaves, manos más tranquilas, menos fatiga.
Las mejoras varían, pero cuando aparecen, suelen comenzar gradualmente en cuestión de semanas.
Riesgos y expectativas realistas de la terapia con células madre para el Parkinson
Los efectos secundarios que observamos con la terapia con UC-MSC y exosomas son generalmente leves:
- fatiga temporal
- fiebre baja
- dolor de cabeza
- mareo leve
No se han descrito complicaciones graves, tumores ni reacciones inmunitarias en tratamientos realizados correctamente.
Pero debemos ser sinceros: esto no es una cura. Es una terapia protectora y de apoyo, no una reversión.
Qué puede hacer:
- progresión lenta,
- estabilizar los síntomas,
- mejorar el funcionamiento diario,
- reducir la intensidad del temblor,
- Recuperar las habilidades motoras finas.
- mejorar el sueño y el estado de ánimo,
- reducir la inflamación en el cerebro.
A veces estos cambios son sutiles.
A veces son significativos.
Cada paciente responde de manera diferente, y preparamos a las familias para ello.
Guía breve para pacientes y familiares con enfermedad de Parkinson
🧠 Comprender la enfermedad de Parkinson
El Parkinson está causado por la pérdida de células dopaminérgicas y por la inflamación del cerebro.
Los medicamentos ayudan a reemplazar la dopamina, pero no pueden detener el daño subyacente.
🌱 Lo que pueden ofrecer las células madre
Las células madre ayudan a calmar la inflamación y a proteger las neuronas restantes.
Apoyan la capacidad de reparación del propio cerebro.
💧 ¿Qué aportan los exosomas?
Los exosomas son mensajeros de acción rápida que pueden penetrar profundamente en el tejido cerebral y estabilizar la salud de las neuronas.
✔️ Lo que experimentan muchos pacientes
- Mejor equilibrio
- Mayor control sobre los temblores
- Mejora de la escritura a mano
- Rigidez reducida
- Mejor sueño
- Menos periodos «de inactividad»
- Mayor energía
❌ Lo que no pueden hacer
- Curar el Parkinson
- Restaurar completamente las neuronas perdidas.
- Sustituir la medicación habitual.
Pero pueden cambiar el curso de la enfermedad, y para muchas familias, esa es la esperanza que buscan.
Calidad y ética de las células madre y los exosomas en el tratamiento del Parkinson
Los pacientes merecen transparencia.
Nuestras MSC proceden de cordones umbilicales sanos y seleccionados de forma segura, donados tras el parto.
No se extrae nada de la madre ni del niño, solo tejido donado con el consentimiento expreso por escrito.
Los laboratorios siguen normas de calidad farmacéutica:
- salas estériles
- equipo validado
- múltiples controles de contaminación
- documentación estricta
- Seguimiento por lotes desde el donante hasta el paciente.
Los exosomas proceden de los mismos cultivos de células madre certificados y se purifican mediante un proceso de filtración en varias etapas.
La responsabilidad siempre es lo primero. La innovación no significa nada sin seguridad.
Conclusión: La esperanza basada en la ciencia

El Parkinson sigue siendo una de las enfermedades neurológicas más difíciles de tratar. Sin embargo, hoy en día, el panorama no es el mismo que hace veinte años. Por fin estamos aprendiendo a ayudar al cerebro, no solo a compensar sus pérdidas.
Las terapias con células madre y exosomas no prometen milagros.
Pero ofrecen posibilidades:
- posibilidad de un movimiento más estable
- posibilidad de un descenso más lento
- posibilidad de mantener la independencia
- posibilidad de una calidad de vida que antes parecía inalcanzable
Para los pacientes y sus familias, estas posibilidades son más importantes de lo que las palabras pueden expresar.
Y así continuamos, con cuidado, de forma ética, paso a paso.
Un paciente cada vez.
Una mejora silenciosa cada vez.
Prof. Dr. Serdar Kabataş, MD, PhD(C)
Neurocirujano y especialista en medicina regenerativa
Estambul, Turquía
Referencia científica
Sezen GB, Civelek E, Kabataş S, Diren F, Akkoç T. Modelos animales de la enfermedad de Parkinson y estudios experimentales basados en células madre. Revista de Cirugía del Sistema Nervioso. 2021.
https://sscdergisi.org/article/download/177/177/178
Preguntas frecuentes sobre la terapia con células madre y exosomas para la enfermedad de Parkinson
¿Pueden las células madre o los exosomas curar la enfermedad de Parkinson?
Ojalá pudiera decir que sí. Todos los médicos que tratan el Parkinson desean eso. Pero la realidad es más modesta: estos tratamientos no eliminan la enfermedad ni reconstruyen las neuronas que ya se han perdido. Lo que pueden hacer, y lo que hemos visto una y otra vez, es ayudar a que las células restantes funcionen mejor, calmar la inflamación constante en el cerebro y ralentizar la velocidad a la que empeoran las cosas. Algunos pacientes se sienten más estables, otros se mueven con más libertad y otros duermen mejor. No es una cura. Es un apoyo. Y para muchas familias, ese apoyo hace que la vida diaria sea un poco más llevadera.
¿Cuánto tiempo se tarda en notar los cambios después del tratamiento?
La mayoría de los pacientes describen las primeras diferencias entre 4 y 8 semanas después del tratamiento.
Los cambios suelen producirse de forma gradual: un paso más firme, menos rigidez por las mañanas, menos episodios de temblores. Las familias suelen notar las mejoras antes que los propios pacientes. Cada caso es diferente y algunos pacientes responden de forma más visible que otros. Supervisamos de cerca el progreso para no pasar nada por alto.
¿El tratamiento es seguro? ¿Qué efectos secundarios puedo esperar?
Cuando se realiza correctamente con material de laboratorio certificado, el tratamiento es generalmente seguro.
Las células madre y los exosomas provienen de cordones umbilicales recolectados bajo estrictas normas éticas. La mayoría de los efectos secundarios son leves y temporales: fiebre baja, fatiga a corto plazo, dolor de cabeza o mareos. Las complicaciones graves son extremadamente raras.
A todas las familias les digo lo mismo que a mi propio equipo:
no utilizo ningún material en el que no confiaría para un miembro de mi familia.
¿Podré reducir o suspender mi medicación para el Parkinson?
No inmediatamente, y no para la mayoría de las personas.
La medicación sigue siendo la herramienta principal que sustituye la dopamina que el cerebro ya no produce. Las células madre y los exosomas no la sustituyen, sino que actúan a su alrededor, protegiendo lo que queda y creando un entorno más tranquilo dentro del cerebro. Con el tiempo, si un paciente mejora, a veces ajustamos la dosis de la medicación, pero lo hacemos con cuidado y lentitud. Dejar de tomar la medicación de forma repentina nunca es seguro en el caso del Parkinson. Por lo tanto, considere la terapia regenerativa como un apoyo adicional, no como un sustituto de su medicación.
¿Quién es un buen candidato para la terapia con células madre y exosomas?
La mayoría de los pacientes con Parkinson leve a moderado, e incluso los casos avanzados, pueden beneficiarse.
Los candidatos ideales son aquellos que:
todavía conservan cierta función motora
experimentan períodos fluctuantes de «encendido/apagado»
desean ralentizar la progresión en lugar de esperar el deterioro
no tienen infecciones activas ni afecciones graves no controladas
pueden continuar con la fisioterapia y el seguimiento médico
Evaluamos a cada paciente de forma individual, ya que el Parkinson afecta a cada persona de manera diferente. Una revisión médica adecuada es el primer paso más importante.
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