Terapia avanzada con SVF y exosomas ortopédicos en Estambul, Turquía

Terapia avanzada con SVF y exosomas ortopédicos en Estambul, Turquía
Terapia con SVF y exosomas para la curación regenerativa ortopédica.

Perspectivas clínicas por Op. Dr. Hilmi Karadeniz
Cirujano ortopédico y médico especialista en medicina deportiva

Algunos cambios en el cuerpo llegan silenciosamente. No comienzan con un dolor agudo ni con una pérdida drástica de funciones. Empiezan como pequeños inconvenientes: una articulación que se siente «diferente», un movimiento que requiere más esfuerzo que antes, una recuperación que lleva más tiempo de lo habitual. Los pacientes suelen ignorar estos signos, no por descuido, sino porque la vida continúa y el cuerpo se adapta.

En la práctica de la medicina ortopédica y deportiva, esta fase silenciosa suele ser la más importante. Es el momento en el que el apoyo biológico aún puede influir en el curso de una afección, antes de que el daño estructural se vuelva permanente y la cirugía sea inevitable.
Este es el ámbito en el que se inscriben la terapia con SVF y la terapia con exosomas.
No como una promesa de reversión.
No como un atajo.
Sino como una forma de devolver al cuerpo las condiciones que necesita para repararse a sí mismo, si aún puede hacerlo.

Una introducción personal: cómo piensa un cirujano ortopédico deportivo sobre la recuperación

Soy el Dr. Hilmi Karadeniz, cirujano ortopédico y médico especialista en medicina deportiva. A lo largo de los años, he tratado a atletas profesionales, personas activas y pacientes cuya independencia diaria depende de la salud de sus articulaciones, algo que no se puede dar por sentado.

Lo que todos estos pacientes comparten no es el mismo diagnóstico, sino la misma preocupación: «¿Hasta dónde podemos llegar antes de cruzar una línea de la que no hay vuelta atrás?».

En afecciones que afectan a las articulaciones, los huesos, los cartílagos o el tejido conectivo, el momento de intervención es más importante que la tecnología. Si se interviene demasiado pronto, la intervención es innecesaria. Si se interviene demasiado tarde, la biología ya no puede compensar el fallo mecánico.

La medicina regenerativa no sustituye a la cirugía ortopédica.
La complementa, cuando se utiliza de forma responsable y en el momento adecuado.

Por qué la terapia ortopédica regenerativa suele ser malinterpretada

Muchos pacientes acuden con expectativas moldeadas por los titulares de los medios de comunicación o las redes sociales. Oyen palabras como «células madre» o «exosomas» y se imaginan la regeneración como algo rápido, visible y garantizado. En realidad, la medicina regenerativa es lenta. Es sutil. Y exige paciencia, tanto por parte del médico como del paciente. A diferencia de la cirugía, que cambia directamente la anatomía, las terapias regenerativas tienen como objetivo cambiar el comportamiento de los tejidos. Influyen en la inflamación, el suministro de sangre, la comunicación celular y las señales de reparación. Funcionan con la lógica del propio cuerpo, no en su contra.
Precisamente por eso deben aplicarse con cuidado.

Explicación de la terapia con SVF: más allá de las definiciones simplificadas

Terapia SFV en Estambul, Turquía

SVF son las siglas de «fracción vascular estromal», un componente biológicamente rico derivado del propio tejido adiposo del paciente. A menudo se describe como «terapia con células madre», pero se trata de una simplificación excesiva que no refleja su verdadero valor. La SVF es un ecosistema celular vivo. Contiene:

  • Células madre mesenquimales capaces de diferenciación y señalización
  • Células progenitoras endoteliales implicadas en la reparación microvascular
  • Pericitos que estabilizan los vasos sanguíneos
  • Células inmunomoduladoras que influyen en la inflamación crónica
  • Células estromales que sostienen la estructura tisular.

Juntos, estos elementos interactúan continuamente, no para reconstruir el tejido al instante, sino para restaurar un entorno biológico que se ha vuelto hostil para la curación.

Cómo se realiza la terapia con SVF: una visión clínica realista

La terapia con SVF comienza con una pequeña extracción de grasa, normalmente de la región abdominal. Esto se realiza bajo anestesia local utilizando técnicas suaves diseñadas para preservar la integridad celular.
A continuación, el tejido extraído se procesa en condiciones estériles para aislar la fracción vascular estromal. Es importante destacar que no se trata de una expansión en laboratorio. Las células no se cultivan, alteran ni almacenan. Se preparan y se utilizan en la misma sesión clínica.

El SVF resultante se aplica entonces en la zona objetivo, a menudo de forma intraarticular o en los tejidos circundantes, dependiendo de la indicación.
Todo el proceso respeta un principio:
mínima manipulación, máxima compatibilidad biológica.

Lo que la terapia con SVF puede y no puede lograr de manera realista

El SVF no sustituye las estructuras dañadas.
No revierte el colapso.
No ignora la biomecánica.
Lo que puede hacer es:

  • Reducir la señalización inflamatoria crónica.
  • Mejorar el suministro sanguíneo local.
  • Favorece la angiogénesis.
  • Mejorar la comunicación celular
  • Mejorar la tolerancia de los tejidos a la carga mecánica.

En las primeras etapas de las enfermedades degenerativas, este cambio biológico puede ralentizar la progresión, mejorar la función y reducir el dolor, a veces lo suficiente como para posponer o evitar la cirugía.

Terapia con exosomas: comunicación biológica sin células

Terapia con exosomas en Estambul, Turquía, por motivos ortopédicos.

Los exosomas representan una capa diferente de la medicina regenerativa.
Son vesículas extracelulares derivadas de células, liberadas de forma natural por muchos tipos de células, incluidas las células madre. Su función es la comunicación, no la reparación mediante su presencia, sino la reparación mediante instrucciones.
Para comprender cómo funcionan la SVF y la terapia con exosomas en la curación de las articulaciones, es esencial comprender primero qué son realmente los exosomas.
En nuestra guía científica completa sobre la estructura, el contenido y la función biológica de los exosomas, explicamos cómo estas vesículas extracelulares actúan como mensajeros moleculares en la medicina regenerativa.

Dentro de los exosomas hay mensajes moleculares:

  • MicroARN que regulan la expresión génica
  • Proteínas que influyen en la inflamación y el crecimiento
  • Estructuras lipídicas que estabilizan la señalización

A diferencia de las células, los exosomas no se dividen, no se integran ni persisten. Transmiten información y luego desaparecen.

Terapia con exosomas frente a terapia con SVF: comprender la diferencia biológica

Los exosomas actúan más rápido, pero durante menos tiempo.
El SVF actúa más lentamente, pero durante más tiempo.
Debido a su tamaño, los exosomas pueden penetrar más fácilmente en los tejidos e influir rápidamente en el comportamiento celular. Son especialmente eficaces para modular la inflamación y la respuesta inmunitaria, dos factores clave del dolor crónico y la degeneración.
No reconstruyen los tejidos directamente.
Indican a los tejidos cómo deben comportarse.

Terapia combinada con SVF y exosomas: un enfoque biológico coordinado

Cuando se utilizan conjuntamente, el SVF y los exosomas forman una estrategia coherente.
El SVF proporciona:

  • Presencia celular
  • Apoyo biológico a largo plazo
  • Señalización estructural

Los exosomas proporcionan:

  • Dirección
  • Sincronización
  • Equilibrio normativo

Esta combinación no «potencia» la curación. La organiza.

Cuando la terapia con SVF y exosomas tiene sentido clínico

En mi práctica, el SVF y los exosomas solo se consideran tras una evaluación minuciosa. Son más relevantes en:

  • Necrosis avascular en fase inicial
  • Degeneración del cartílago sin colapso
  • Patología crónica de tendones o ligamentos
  • Lesiones por sobrecarga relacionadas con el deporte
  • Retrasos en la cicatrización posquirúrgica

No son adecuados para la destrucción avanzada de las articulaciones, el colapso completo o los casos en los que la corrección mecánica es inevitable.

Lo que suelen notar los pacientes durante la terapia con SVF y exosomas

Las mejoras rara vez se producen de forma repentina.
Los pacientes suelen describir:

  • Una reducción gradual del dolor.
  • Mayor confianza en el movimiento
  • Menos rigidez después del descanso.
  • Mayor tolerancia a la actividad diaria.

Curiosamente, muchos pacientes solo se dan cuenta de la mejoría en retrospectiva, cuando ya no necesitan analgésicos o cuando ya no tienen que proteger conscientemente sus movimientos.

Por qué el momento oportuno y las expectativas realistas son importantes en la terapia regenerativa

Terapia con SVF y exosomas en Estambul, Turquía: cuando la curación se guía, no se fuerza


Las terapias regenerativas fracasan cuando se utilizan demasiado tarde o cuando se prometen resultados excesivos.
Una vez que se pierde la integridad mecánica, la biología por sí sola no puede restaurarla. No se trata de una limitación del SVF o de los exosomas, sino de una realidad de la física ortopédica.
Una medicina regenerativa responsable requiere honestidad, moderación y una selección adecuada de los pacientes.

¿Quiénes no son candidatos adecuados para la terapia con SVF y exosomas?

Una de las partes más importantes de mi trabajo es explicar cuándo no se deben utilizar terapias regenerativas. El tratamiento con SVF y exosomas se presenta a veces en Internet como una solución universal. No lo es. Hay situaciones en las que la biología ya no tiene suficiente margen para actuar, y pretender lo contrario solo retrasa la atención adecuada.

Los pacientes con colapso articular avanzado, deformidad grave o pérdida completa del espacio articular suelen requerir soluciones mecánicas. En esos casos, la terapia regenerativa no falla porque sea débil, sino porque la estructura que tendría que sostener ya no existe.

También hay pacientes cuyas expectativas no se ajustan a la naturaleza de la curación biológica. Si el objetivo es un alivio instantáneo, un rendimiento inmediato o una reversión garantizada, la medicina regenerativa les decepcionará.
Ser selectivo no es una limitación.
Es responsabilidad.

Dolor, inflamación y primeros signos de progreso en la terapia regenerativa

Los pacientes suelen hacer una pregunta muy práctica: «¿Cómo sabré si esto realmente está funcionando?». La mayoría espera una señal clara. Músculos más fuertes. Mayor amplitud de movimiento. Algo obvio que puedan señalar. Pero rara vez es así como empieza. Lo primero que suele aparecer es mucho más fácil de pasar por alto. Una articulación que se siente menos irritada al final del día. Un dolor que no se intensifica tan rápidamente después de la actividad. Mañanas en las que se sienten un poco menos rígidos que antes.
Algunos pacientes no notan ningún cambio importante. Se dan cuenta de que dejan de pensar tanto en la articulación. Esa conciencia constante en segundo plano se desvanece. Y solo entonces se dan cuenta de que algo ha cambiado.

Por qué esto es más importante de lo que parece

En los problemas ortopédicos crónicos, el dolor rara vez es solo el resultado de un «daño».
Es el resultado de un ciclo.
La inflamación cambia el comportamiento de los tejidos. Ese comportamiento alterado cambia la forma en que se distribuye la carga. Y una carga anómala mantiene activa la inflamación. Con el tiempo, la articulación queda atrapada en ese bucle. Cuando la terapia regenerativa ayuda, el primer éxito no suele ser la reparación, sino la interrupción. El ciclo se ralentiza. El tejido se calma. La carga se tolera un poco mejor. Eso por sí solo puede cambiar el funcionamiento de una articulación, incluso antes de que aparezca algo medible en las imágenes.

El papel de la rehabilitación tras la terapia con SVF y exosomas

Otro punto que hay que aclarar desde el principio es el papel de la rehabilitación. La terapia con SVF y exosomas no sustituye al movimiento. No sustituye a la fisioterapia. Y, desde luego, no funciona bien de forma aislada. Lo que hace es cambiar la forma en que los tejidos responden al movimiento. Pero el movimiento tiene que seguir produciéndose. Con cuidado. Progresivamente. Con cierta moderación.
Si se descansa demasiado, los tejidos permanecen pasivos.
Si se carga demasiado y demasiado pronto, la biología se queda atrás.
En este equilibrio es donde la experiencia cobra importancia. La terapia regenerativa funciona mejor cuando va seguida de una rehabilitación estructurada, no agresiva, no apresurada, sino constante. La biología necesita movimiento para organizarse. Sin él, incluso las mejores señales no tienen adónde ir.

Seguridad y ética en la terapia con SVF y exosomas

Dado que el SVF se obtiene del propio tejido del paciente y los exosomas son estructuras de señalización biológica, estas terapias suelen describirse como «naturales». Sin embargo, ese término puede resultar engañoso. Natural no significa incontrolado. Natural no significa inocuo por defecto. La esterilidad, la manipulación, la indicación y la técnica de aplicación son factores de enorme importancia. Los tratamientos regenerativos mal realizados no solo fracasan, sino que pueden provocar inflamación, empeorar los síntomas o crear una falsa confianza.
Por eso estas terapias deben estar en manos médicas, y no en entornos comerciales.

Expectativas realistas: cómo suele progresar la curación

La verdadera curación biológica rara vez es espectacular. Se mide en semanas, a veces en meses. Progresa de forma irregular. Mejora la función antes de mejorar la imagen. Los pacientes que obtienen mejores resultados suelen ser aquellos que dejan de preguntarse «¿ya está funcionando?» y, en cambio, se dan cuenta de que la vida cotidiana se ha vuelto más fácil sin darse cuenta.
Ese cambio, sutil, natural y sostenible, suele ser el resultado real.

Reflexiones finales sobre la terapia con SVF y exosomas

La terapia con SVF y exosomas no pretende sustituir a la cirugía.
Se trata de preservar las opciones.
No obligan al cuerpo a curarse.
Lo escuchan.
Y cuando el cuerpo aún es capaz de responder, esa conversación puede cambiarlo todo.

Preguntas frecuentes sobre la terapia con SVF y exosomas

Imagen abstracta que representa la sección de preguntas frecuentes sobre la terapia con SVF y exosomas en Estambul.

¿Es lo mismo la SVF que la terapia con células madre?

El SVF no es lo mismo que la terapia con células madre de laboratorio. Es una mezcla de diferentes células extraídas del tejido adiposo del propio paciente, incluidas células similares a las células madre, que actúan conjuntamente para favorecer la cicatrización.
Este es probablemente el malentendido más común. El SVF contiene células con propiedades similares a las de las células madre, pero no se trata de un único tipo de célula aislada. Es una combinación de células que pertenecen naturalmente al mismo conjunto. El efecto proviene de la forma en que estas células interactúan, no de una célula «mágica».

¿Qué son los exosomas y por qué se utilizan si no son células?

Los exosomas son pequeñas partículas biológicas liberadas por las células que transportan señales a otras células. Se utilizan para influir en la cicatrización y la inflamación sin introducir células vivas.
Los exosomas no permanecen mucho tiempo en el organismo y no construyen tejido por sí mismos. Su función es la comunicación. En muchas enfermedades crónicas, el problema no es la falta de células, sino que estas ya no reciben instrucciones claras. Los exosomas ayudan a restablecer esa comunicación.

¿Cuánto tiempo se tarda en ver resultados tras la terapia con SVF o exosomas?

La mayoría de los pacientes no notan resultados inmediatos. Si se produce una mejoría, suele desarrollarse gradualmente a lo largo de semanas, en lugar de días.
No se trata de un analgésico ni de una inyección de esteroides. Al principio, los cambios suelen ser sutiles. Menos irritación después de la actividad. Menos días malos. Más confianza en los movimientos. Muchos pacientes solo se dan cuenta de la mejora al mirar atrás, no de la noche a la mañana.

¿Puede la terapia con SVF o exosomas reconstruir el cartílago o evitar por completo la cirugía?

Нет. La terapia con SVF y exosomas no puede reconstruir el cartílago destruido ni revertir el daño articular avanzado. Puede ayudar a mantener la función y ralentizar la progresión en las primeras etapas.
A menudo se confunde estos tratamientos con alternativas a la cirugía en todos los casos. No lo son. Cuando el daño estructural es avanzado, los problemas mecánicos requieren soluciones mecánicas. En las primeras etapas, la terapia regenerativa puede ayudar a preservar las opciones, no a eliminar la realidad.

¿Quién es un buen candidato para la terapia con SVF y exosomas?

Los pacientes con problemas articulares, tendinosos o cartilaginosos incipientes o moderados suelen ser los que más se benefician. El momento suele ser más importante que el diagnóstico en sí.
Las personas tienden a responder mejor cuando la estructura del tejido aún está prácticamente intacta. La sobrecarga crónica, la degeneración temprana y la recuperación lenta después de la cirugía son situaciones típicas. La destrucción articular en fase terminal no lo es.

¿Qué pasa si la terapia con SVF o exosomas no me funciona?

A veces, la terapia regenerativa no conduce a una mejora. Esto suele significar que el tejido ya no puede responder suficientemente a la estimulación biológica.

Esta es una conversación que siempre debemos tener desde el principio. La biología no ofrece garantías. Si el cuerpo no responde, no es un fracaso, es información. Nos indica que se necesita un enfoque diferente. La terapia regenerativa no es una promesa. Es una pregunta que le hacemos al cuerpo.

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